jueves, 10 de mayo de 2012

Los papas y Fatima.

A solo 3 días de celebrar los 95 años de la primera aparición de nuestra Señora a los pastorcitos acaecida el 13 de mayo de 1917 en Fátima (Portugal), me permito traer una galería fotográfica de los pontífices que desde el inicio reconocieron en los hechos ocurridos el la cova de iría un suceso extraordinario y de origen divino.

Sea por siempre bendito el corazón inmaculado de María.


La primera aparición de nuestra Señora aconteció el día 13 de mayo de 1917, bajo el pontificado de S.S. Benedicto XV y justo al tiempo en que este consagraba obispo al futuro Pío XII.


S.S. Pío XI muestra su reconocimiento de las apariciones, otorgando la indulgencia plenaria a los peregrinos   al lugar de las apariciones el día 1 de octubre de 1930.


El venerable papa Pío XII hace una consagración general del mundo al corazón inmaculado de María, aprueba la misa y el oficio propio, tiene la gracia de contemplar el milagro del sol previo a la proclamación del dogma de la Asunción de María al cielo.


Foto de la visita del Beato papa juan XXIII al santuario cuando aún era patriarca de Venecia.



La primera visita de un papa al santuario de Fatima la realiza el Siervo de Dios Pablo VI en mayo de 1967, en esta foto lo vemos contemplando la imagen de nuestra Señora.

Siervo de Dios Pablo VI con la vidente Sierva de Dios Lucía dos Santos.



Procesión con la imagen de nuestra Señora en la explanada del santuario, de la cual participa el Siervo de Dios Juan Pablo I, siendo aún cardenal patriarca de Venecia.

Beato papa Juan Pablo II ofrece un rosario a nuestra Señora en su primera visita al santuario el 13 de mayo de 1982, un año después de que la Santísima virgen lo salvara del atentado en su contra el la plaza de San Pedro en Roma.

Primer encuentro del Beato papa Juan Pablo II con la Sierva de Dios Hermana Lucía.




Procesión con la imagen de nuestra Señora acompañada por el Beato papa Juan Pablo II.




Visita del entonces cardenal Ratzinger a Fatima.


Visita pastoral de S.S. Benedicto XVI al santuario de Fatima en 2010.

martes, 1 de mayo de 2012

Recordando a San Pío V.

Oración:
Oh Dios, que te dignaste elegir por pontífice máximo al bienaventurado Pío V para destruir a los enemigos de tu Iglesia, y para reparar el culto divino,
defiéndenos con tu protección para que libres de las asechanzas de nuestros enemigos gocemos en tu servicio de una paz perpetua y estable. 
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


Un día como hoy hace 440 años, pasaba de este mundo a la casa del Padre eterno su siervo fiel el papa Pío V.


Nacimiento: 17 de enero de 1504 (Bosco, Italia)
Muerte: 01 de mayo de 1572.
Nombre de pila: Antonio Michele Ghiselieri.

De padres piadosos muy pobres, era un niño muy inteligente que se dedicó hasta los 14 años al cuidado de ovejas hasta que una familia rica, se decidió a costearle los estudios, pudiendo así entrar a estudiar con los padres dominicos y así llegar a ser fraile de la comunidad. Sus dotes intelectuales le llevaron rápidamente a convertirse en maestro y tutor de novicios y luego a ser superior de varios conventos para luego ser nombrado obispo por S.S. Pablo IV.
Ante el asedio de la herejía protestante, el papa le encarga la misión de promover la fe católica por lo cual se desplazó pueblo por pueblo y ciudad por ciudad catequizando a la gente y adoctrinándolos en la fe para que estando firmes, rechazaran los errores de la reforma, esto le trajo muchos problemas de seguridad, a tal punto de intentar en varias ocasiones asesinarlo, de lo cual fue librado prodigiosamente por la mano de Dios.
En 1557 Pablo IV lo nombra cardenal y le da el encargo de ser comisario general de la santa inquisición romana y asi dirigir toda la lucha en la Iglesia Católica en defensa de la fe y contra los errores de los protestantes.
El 7 de enero de 1566 fue elegido papa con el nombre de Pío V y como primera medida ordenó que el banquete que se ofrecía a embajadores y jefes políticos no se realizara, sino que ese dinero se empleara en ayuda a los pobres y medicinas para los enfermos.
Siendo papa siguió practicando sus reglas monasticas en su modo de vivir, de rezar y de mortificarse, comía muy poco y pasaba muchas horas rezando. Sus principales devociones eran La Eucaristía, El Rosario y la Santísima Virgen.
Codificó la santa misa publicando un único misal y una nueva edición de La Liturgia de Las Horas, publicó un Catecismo Universal y promovió la enseñanza de la sana doctrina en los seminarios.

Los mahometanos amenazaban con invadir a toda Europa y acabar con la iglesia católica y hacer esclavo al pontífice y convertir la Basílica de San Pedro en pesebrera para sus caballos, ningún rey se atrevía a salir a combatirlos pero Pío V impulsó y buscó la ayuda de los jefes más importantes de Europa, organizó una gran flota armada con barcos dotados de lo mejor que en aquel tiempo se podía desear para una batalla y con su bendición los envió a combatir en defensa de la religión. Puso como condición para estar seguros de obtener de Dios la victoria, que todos los combatientes estuvieran confesados y comulgados. Mientras ellos combatían, el Papa y los fieles de Roma recorrían las calles, descalzos, rezando el rosario para pedir la victoria. El número de combatientes cristianos era con gran diferencia inferior en número y armamento, los dos ejércitos se encontraron en el golfo de Lepanto, cerca de Grecia.



San Pío V oraba por largos ratos con los brazos en cruz, pidiendo a Dios la victoria de los cristianos. Los jefes de la armada católica hicieron que todos sus soldados rezaran el rosario antes de empezar la batalla. Era el 7 de octubre de 1571 a mediodía. Todos combatían con admirable valor, pero el viento soplaba en dirección contraria a las naves católicas y por eso había que emplear muchas fuerzas remando. Y he aquí que de un momento a otro, misteriosamente el viento cambió de dirección y entonces los católicos, soltando los remos se lanzaron todos al ataque. Don Juan de Austria atacó la nave capitana de los mahometanos dando muerte al jefe con lo cual los demás empezaron a retroceder espantados. En pocas horas, quedaron prisioneros 10,000 mahometanos. De sus barcos fueron hundidos 111 y 117 quedaron en poder de los vencedores. 12,000 esclavos que estaban remando en poder de los turcos quedaron libres.
En aquel tiempo las noticias duraban mucho en llegar y Lepanto quedaba muy lejos de Roma, pero Pío V que estaba tratando asuntos con unos cardenales, de pronto se asomó a la ventana, miró hacia el cielo, y les dijo emocionado: "Dediquémonos a darle gracias a Dios y a la Virgen Santísima, porque hemos conseguido la victoria". Varios días después llegó desde el lejano Golfo de Lepanto, la noticia del enorme triunfo. El Papa en acción de gracias mandó que cada año se celebre el 7 de octubre la fiesta de Nuestra Señora del Rosario y que en las letanías se colocara esta oración "María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros".
Pío V murió el 1 de mayo de 1572 a los 68 años de edad y fue declarado santo por el Papa Clemente XI en 1712.

Monumento a San pío V y justo debajo su tumba.

Urna cerrada que contiene el cuerpo incorrupto de San Pío V.

Anualmente el día de la celebración litúrgica de la memoria de San Pío V, se abre la urna para la veneración de los fieles.

Pintura que escenifica la visión de San Pío V de la victoria en Lepanto.

viernes, 27 de abril de 2012

La rosa de oro.

Una de las cosas menos conocidas de la liturgia pontificia, es la bendición de la llamada rosa de oro. Este es un objeto que como su nombre indica es una rosa hecha de oro e insertada en un pequeño florero de plata que representa a Cristo el "lirio de los valles y bella flor del campo", cuya hermosura debemos contemplar y su aroma irradiar. 
La rosa de oro es considerada por muchos como un sacramental, debido a que recibe de parte del sumo pontífice una bendición especial y por su autoridad se le confiere un poder espiritual especial, todo ello se lleva a cabo en una ceremonia realizada el cuarto domingo de cuaresma o de laetare, y es entregada por el papa ese día o en otra ocasión a personas escogidas como a príncipes y dignatarios o bien como se ha hecho desde Pablo VI a santuarios y advocaciones marianas. La ceremonia consta una oración inicial en la cual el papa invoca la misericordia de Dios y pide que bendiga el objeto y lo santifique, luego este es ungido e incensado mientras se cantan alabanzas al eterno padre.

Oración:
R/ Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
V/ Que hizo el cielo y la tierra.
R/ El Señor esté con vosotros.
V/ Y con su espíritu.

Oremos. “Dios, por cuya palabra y poder se hicieron todas las cosas y por cuya voluntad se rigen los Universos; que eres la alegría y gozo de todos los fieles, humildemente rogamos a Tu Majestad que por tu misericordia te dignes bendecir y santificar esta rosa gratísima de aroma y de vista, que hoy en signo de espiritual alegría llevamos en nuestras manos, a fin de que el pueblo que te pertenece, sacado del yugo de la cautividad de Babilonia por la gracia de tu Hijo unigénito que es gloria y regocijo de la plebe de Israel, anticipe a los corazones sinceros el gozo de aquella Jerusalén de lo alto que es nuestra Madre. Y pues en honor de tu nombre tu Iglesia se alegra y regocija hoy con este signo, dígnate, Señor, darle verdadero y perfecto gozo, y así, aceptando su devoción, perdones los pecados, llenes con la fe, ayudes con la indulgencia, protejas con la misericordia, destruyas las adversidades, y concedas todo género de prosperidad, hasta que por fruto de la buena obra, en olor de los aromas de aquella flor que procede de la raíz de Jesé, y que a sí misma se llama flor del campo y lirio de los valles, con ella en la eterna gloria con todos los Santos se regocije sin fin. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén”.

Siervo de Dios Pablo VI ungiendo la rosa de oro.

S.S. Benedicto XVI muestra la rosa de oro tras la bendición.

Beato papa Juan Pablo II coloca la rosa de oro en manos de Nuestra Señora de la evangelización.

Nuestra Señora de la evangelización con la rosa de oro en su mano.

S.S. Benedicto XVI ora ante Nuestra Señora de Fatima, tras ofrecerle la rosa de ora.

S.S. Benedicto XVI regala la rosa de oro a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. 

Rosa de oro regalada por el Beato papa Juan Pablo II al santurario de Knock - Irlanda.

jueves, 19 de abril de 2012

7° aniversario de la elección de Benedicto XVI.

Damos gracias a Dios por este séptimo aniversario de la elección del santo padre Benedicto XVI para ocupar la sede de Pedro y guiar a la iglesia en su camino hacia Dios. 

Oremos por nuestro pontífice Benedicto XVI:
El Señor lo conserve y lo guarde,
le de larga vida,
lo haga dichoso en la tierra
y no lo entregue en manos de sus enemigos.
Amén.

Felicidades santo padre.

lunes, 16 de abril de 2012

Felicidades Santo padre.

En este día elevamos al Padre eterno una acción de gracias por este año mas de vida que le ha regalado a nuestro amadísimo papa Benedicto XVI y nos unimos en un clamor único para que le conceda larga vida y el don de su Espíritu para que siga guiando con fuerza y humildad la barca de la iglesia.
Felicidades santo padre, Dios y la Virgen lo bendigan.

sábado, 14 de abril de 2012

Fiesta de la divina misericordia.

La fiesta de la divina misericordia, se celebra en todo el orbe el domingo siguiente al de pascua de resurrección y fue instituída por el Beato papa Juan Pablo II en el año 2000 con un decreto emanado de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos. La razón de este día especial la encontramos en las revelaciones hechas por nuestro Señor a Santa Faustina Kowalska, vidente Polaca que a principios del siglo XX gozó de múltiples fenómenos místicos por gracia del Padre y entre ellos tuvo diálogos con Jesús que le pedía la difusión de la devoción a la divina misericordia, la cual es y será fuente de gracia para todo aquel que se refugie en ella. En unas de sus visiones la santa recibe la orden de hacer pintar una imagen de Jesús vestido con túnica blanca, una mano levantada en señal de bendición y otra en su pecho, desde donde brotan dos rayos de luz, uno blanco y uno rojo que son el agua y la sangre que brotaron del costado abierto de Cristo el día de su muerte en la cruz y simboliza el agua sacramental del bautismo y una roja que es la sangre que nos redime.

Aquí dejo como material de ayuda, algunos extractos del diario de Santa Faustina, algunas fotos y un vídeo con el rezo de la coronilla de la misericordia.

"Al anochecer, estando en mi celda vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido.  Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma Jesús, en Ti confío. Quiero que esta imagen sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia"(Diario, 49).


“Sí, el primer Domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi Misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la Imagen que ha sido pintada.  A través de esta Imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi Misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.” 

"De pronto la presencia de Dios me envolvió e inmediatamente me vi a mi misma en Roma, la capilla esta adornada como para fiesta, ese día se le permitía la entrada a cualquiera, el santo padre y la jerarquía celebraban esta fiesta, todos participaban en la celebración con gran regocijo, entonces miré a la gran multitud que era tan grande, que la vista no alcanzaba a verla y vi a todos adorando la divina misericordia".

 Beato papa Juan Pablo II en su visita al santuario de la Divina misericordia en Cracovia.

Altar lateral del Santuario de la Divina misericordia en Cracovia, con las reliquias de Santa Faustina Kowalska.

Coronilla de la Divina misericordia.

domingo, 8 de abril de 2012

Sabado de gloria y Domingo de resurrección.

El momento mas esperado y gloriosos de toda la semana santa y del año litúrgico, es la vigilia pascual, en la cual el pueblo de Dios se reune para dar toda la gloria y alabanza al eterno padre por su amor misericordioso y por la redención que nos trajo Cristo con su muerte y que ahora se levanta majestuosamente del abismo; esta es la razón de nuestra fe, que Cristo no se quedó en la tumba, sino que se levantó venciendo a la muerte de manera contundente y definitiva.

Aleluya, Cristo ha resucitado.

Indudablemente esta solemnidad es celebrada de manera emotiva y llena de gozo en todos los rincones de la tierra y con mas razón lo hacen los jerarcas de la santa iglesia en torno a Pedro.
El sabado santo, iniciamos los santos oficios con la bendición del fuego nuevo, que representa a Cristo que resucitado ya no muere mas, es bendecido el cirio pascual y procesionalmente se lleva hasta el sitio reservado para si, a la vista de todo el pueblo que gozosamente celebra la victoria de su Señor. Luego vienen momentos importantes como la renovación de las promesas bautismales con el asperges, el anuncio de la resurrección y la proclamación del pregón pascual que es las mas hermosa alabanza que podemos elevar al padre en un día como hoy. Esta celebración litúrgica, se continúa misticamente con la misa de resurrección del domingo en la mañana, donde contemplamos al Señor resucitado y a María que se goza del cumplimiento de la palabra de Dios.

Siervo de Dios Pablo VI encendiendo la luz del cirio pascual.

Beato papa Juan Pablo II al inicio de la celebración.

  
  
Misa de resurrección 2012.

Pascua de resurrección. 

Misa de resurrección 2012.


 Urbi et orbe el día de la pascua de resurrección, Beato papa Juan Pablo II.