Oración:
Oh Dios, que te dignaste elegir por pontífice máximo al bienaventurado Pío V para destruir a los enemigos de tu Iglesia, y para reparar el culto divino,
defiéndenos con tu protección para que libres de las asechanzas de nuestros enemigos gocemos en tu servicio de una paz perpetua y estable.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Un día como hoy hace 440 años, pasaba de este mundo a la casa del Padre eterno su siervo fiel el papa Pío V.
Nacimiento:
17 de enero de 1504 (Bosco, Italia)
Muerte: 01
de mayo de 1572.
Nombre de
pila: Antonio Michele
Ghiselieri.
De padres
piadosos muy pobres, era un niño muy inteligente que se dedicó hasta los 14
años al cuidado de ovejas hasta que una familia rica, se decidió a costearle
los estudios, pudiendo así entrar a estudiar con los padres dominicos y así
llegar a ser fraile de la comunidad. Sus dotes intelectuales le llevaron
rápidamente a convertirse en maestro y tutor de novicios y luego a ser superior
de varios conventos para luego ser nombrado obispo por S.S. Pablo IV.
Ante el
asedio de la herejía protestante, el papa le encarga la misión de promover la
fe católica por lo cual se desplazó pueblo por pueblo y ciudad por ciudad
catequizando a la gente y adoctrinándolos en la fe para que estando firmes,
rechazaran los errores de la reforma, esto le trajo muchos problemas de
seguridad, a tal punto de intentar en varias ocasiones asesinarlo, de lo cual
fue librado prodigiosamente por la mano de Dios.
En 1557
Pablo IV lo nombra cardenal y le da el encargo de ser comisario general de la
santa inquisición romana y asi dirigir toda la lucha en la Iglesia Católica en
defensa de la fe y contra los errores de los protestantes.
El 7 de
enero de 1566 fue elegido papa con el nombre de Pío V y como primera medida
ordenó que el banquete que se ofrecía a embajadores y jefes políticos no se
realizara, sino que ese dinero se empleara en ayuda a los pobres y medicinas
para los enfermos.
Siendo papa
siguió practicando sus reglas monasticas en su modo de vivir, de rezar y de
mortificarse, comía muy poco y pasaba muchas horas rezando. Sus principales
devociones eran La Eucaristía, El Rosario y la Santísima Virgen.
Codificó la
santa misa publicando un único misal y una nueva edición de La Liturgia de Las
Horas, publicó un Catecismo Universal y promovió la enseñanza de la sana
doctrina en los seminarios.
Los
mahometanos amenazaban con invadir a toda Europa y acabar con la iglesia católica
y hacer esclavo al pontífice y convertir la Basílica de San Pedro en pesebrera
para sus caballos, ningún rey se atrevía a salir a combatirlos pero Pío V impulsó
y buscó la ayuda de los jefes más importantes de Europa, organizó una gran
flota armada con barcos dotados de lo mejor que en aquel tiempo se podía desear
para una batalla y con su bendición los envió a combatir en defensa de la
religión. Puso como condición para estar seguros de obtener de Dios la
victoria, que todos los combatientes estuvieran confesados y comulgados.
Mientras ellos combatían, el Papa y los fieles de Roma recorrían las calles,
descalzos, rezando el rosario para pedir la victoria. El número de combatientes
cristianos era con gran diferencia inferior en número y armamento, los dos
ejércitos se encontraron en el golfo de Lepanto, cerca de Grecia.
San Pío V
oraba por largos ratos con los brazos en cruz, pidiendo a Dios la victoria de
los cristianos. Los jefes de la armada católica hicieron que todos sus soldados
rezaran el rosario antes de empezar la batalla. Era el 7 de octubre de 1571 a
mediodía. Todos combatían con admirable valor, pero el viento soplaba en
dirección contraria a las naves católicas y por eso había que emplear muchas
fuerzas remando. Y he aquí que de un momento a otro, misteriosamente el viento
cambió de dirección y entonces los católicos, soltando los remos se lanzaron
todos al ataque. Don Juan de Austria atacó la nave capitana de los mahometanos dando
muerte al jefe con lo cual los demás empezaron a retroceder espantados. En
pocas horas, quedaron prisioneros 10,000 mahometanos. De sus barcos fueron
hundidos 111 y 117 quedaron en poder de los vencedores. 12,000 esclavos que
estaban remando en poder de los turcos quedaron libres.
En aquel
tiempo las noticias duraban mucho en llegar y Lepanto quedaba muy lejos de Roma,
pero Pío V que estaba tratando asuntos con unos cardenales, de pronto se asomó
a la ventana, miró hacia el cielo, y les dijo emocionado: "Dediquémonos a
darle gracias a Dios y a la Virgen Santísima, porque hemos conseguido la
victoria". Varios días después llegó desde el lejano Golfo de Lepanto, la
noticia del enorme triunfo. El Papa en acción de gracias mandó que cada año se
celebre el 7 de octubre la fiesta de Nuestra Señora del Rosario y que en las
letanías se colocara esta oración "María, Auxilio de los cristianos, ruega
por nosotros".
Pío V murió
el 1 de mayo de 1572 a los 68 años de edad y fue declarado santo por el Papa
Clemente XI en 1712.
Monumento a San pío V y justo debajo su tumba.
Urna cerrada que contiene el cuerpo incorrupto de San Pío V.
Anualmente el día de la celebración litúrgica de la memoria de San Pío V, se abre la urna para la veneración de los fieles.
Pintura que escenifica la visión de San Pío V de la victoria en Lepanto.